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Cómo limpiar brochas y rodillos

16 junio 2016

Consejos para la limpieza de brochas y rodillos

Después de haber terminado de pintar nuestra casa aún no debemos pensar que ya hemos finalizado todo el trabajo. Las tareas de limpieza y recogida de todo lo que se ha utilizado son fundamentales para dar por concluida la faena.

como limpiar pincelesUna vez que se ha finalizado de pintar lo primero que debemos hacer es limpiar los rodillos y las brochas que hemos usado. Esto lo debemos hacer inmediatamente después de terminar de pintar para que queden en óptimas condiciones para poderlas usar de nuevo más adelante.

En el caso de que vayamos a utilizarlos al día siguiente, si hemos utilizado pintura plástica suficiente colocarlos dentro de una recipiente con agua. Si hemos usado esmaltes o lacas hay que meterlos con disolvente o aguarrás. Como pintores profesionales, le recomendamos que para evitar malformaciones de la brocha, es muy importante que las cerdas no rocen con el recipiente.

Si no vamos a utilizar las brochas y los rodillos durante un largo período de tiempo hay que eliminar perfectamente los restos de pintura. La pintura una vez seca es mucho más difícil de limpiar.

A continuación os vamos a dar algunos consejos para limpiar las brochas y los rodillos y que queden perfectamente para poderlos utilizar más veces.

  • Pinceles, brochas y rodillos deben quedar sumergidos una vez finalizada la tarea de pintar. Para eliminar la pintura que tienen adherida a sus cerdas es necesario utilizar agua o aguarrás, dependiendo de si se ha empleado pintura plástica o esmaltes, respectivamente. Una vez sumergidos hay que removerlos y agitarlos hasta que vayan desapareciendo los restos de pintura. Recuerde que los rodillos se extraen del mango para proceder a su correcta limpieza. Los esmaltes son más difíciles de eliminar y por eso es necesario aplicar en los rodillos y brochas aguarrás o disolvente.
  • Un vez que hemos quitado los restos de pintura, es conveniente lavarlos con agua y jabón. Los frotaremos y escurriremos para que queden bien limpios. Es muy importante este paso sobre todo para las brochas y rodillos que hemos sumergido en disolvente o aguarrás. Si no eliminamos muy bien los restos de estos productos puede repercutir negativamente en la adhesión de la pintura que vamos a utilizar en un futuro.
  • Después de eliminar el aguarrás y el disolvente con jabón, los dejaremos secar de tal forma que las cerdas no rocen con ninguna superficie y evitar así deformaciones.
  • Si no hicimos lo anteriormente explicado y dejamos una brocha con restos de pintura nos será más complicado eliminarlos pero no imposible. Las brochas y rodillos con pintura seca y endurecida por el tiempo los meteremos durante horas en agua o aguarrás, lo que corresponda dependiendo de qué tipo de pintura se trate. Si la pintura está muy adherida a la brocha es aconsejable meterla durante unos minutos en decapante. Cuando hayamos conseguido ablandar la pintura debemos coger una espátula para raspar los restos de pintura.

De esta forma, tendremos brochas, pinceles y rodillos como nuevos para volver a utilizarlos en un futuro cuando los necesitemos. Una vez limpios, ya podemos retirar los plásticos y las cintas de pintor de aquellas zonas protegidas para que no se mancharan de pintura. Ahora sí podemos dar por concluido nuestro trabajo de pintura, todo limpio, recogido, en perfecto estado y preparado para ser usado en próximas ocasiones.